
Hoy en ese punto hay puro espacio,
cielo virgen, miradas perdidas
esperando el semáforo,
nada.
Y aún estás allí
conmigo, muerta de frío
mirando las estrellas de la alineación
como si de veras fueran a hacerle algo
al mundo.
Estás ahí:
corrida por la magia
que tu corazón no se atrevía.
Aún me veo
dejándote una y otra vez,
volviendo siempre.
Fuimos ahí, más que en otras partes,
vos y yo, tanto,
que tal vez no imaginamos
nunca, nosotros en otro
lugar.
Por eso,
ese nuevo punto que ganó el vacío
se nos parece tanto.
Está lleno del horror
de no tener olvido.

-Pedro aznar-
servido por Anastasia
6 comentarios
compártelo