Me echaré la soga al cuello...

El martes estuve en cine y vi -VUELO 95-.
Realmente es de esas películas en las que ya sabes lo que va a pasar tanto al principio como al final... es obvio, sin embargo aunque al principio fué realmente lenta y llegué a un punto de una in-fastuosa desesperación, estuve demasiado tensa en toda la escena del avión... es ridículo -lo sé- pero me di cuenta que en mi in/consciente habita la idea que podría definirse como compartida entre los musulmanes que iban alli y la sujeta que escribe estas letras.

No saben el deseo que sentí que la película tuviera otro final... (Entienden?) Me sentí un poco culpable y temerosa de sentir ese placer y de no poder ocultar esa sonrisa cuando los aviones se estrellaban contra las torres, el pentágono... y no pude evitar apretar tan duro los puños cuando ellos derribaron el avión que iba directo al blanco; la CASA BLANCA

-punto aparte.-

Sé que todos odian a Chávez, la verdad tengo que admitir que yo no… y no quiero discutir – ya he tenido miles de discusiones al respecto y no han logrado convencerme- Me sentí demasiado feliz que el haya sido capaz de decirle a bush lo que muchos piensan –pero no son capaces de decir- sino que simplemente se dedican a la sutil lamboneria de ofrecerle el trasero junto con todo su país a bordo.

"El pueblo de los Estados Unidos está gobernado por un asesino, un genocida, un loco", "camina como ese vaquero, John Wayne", "hijo de papá". "Ustedes tienen de presidente a un alcohólico". Es la verdad. Es un hombre enfermo, acomplejado, pero es peligroso, porque tiene mucho poder"

Odio los Ángeles disfrazados, creo que el punto en mí no es que ame a los musulmanes, ni que odie los Estados Unidos, ni que ame tanto a Chávez como todos creen. El punto es que aquí como en el resto del mundo huele a azufre… y que me gustaría con toda mi alma que alguien matara a “El diablo alcoholico” ese que lo único que hace es impartir su voluntad sobre el mundo. –y a los maricas de sobra que hay para obedecerla.-