
Hace algunos siglos conocí a schophio'-warl-dein esto pasó unas horas después de que bajara al subsuelo a buscar a mi amado drizzt que llevaba varios días sin subir a buscarme.
Lo recuerdo como si fuera ayer...
Era tarde ya, pero yo pienso que no hay que temerle al bajo mundo a ninguna hora del día, aunque todos insistan en decirme lo contrario.

No me transformé en nada ese día, fuí tal cual soy, con mi cabello tan negro como sus ojos, cubriendo mis alas... mis ojos alzaban fuego;
una elfa enojada no es de fiar.

Nadie me preguntó que quería -aunque todos me miraban extrañados- pero nadie me impidió entrar, no como otras veces que me ha tocado hacer magia o sobornar a esos guardas.
Nadie atacaba, nadie me hechizaba, nadie me tocaba.

Como lo hice? aún no sé... pero fue victorioso llegar en medio de esa oscuridad rojiza que desprendía ese olor a ceniza y abrir a mi paso un camino de luz bañado de flores de colores.
Mi aura permaneció intacta...
hasta cuando lo ví.

Allí estaba él campante con su cuerpo de acero, sus ojos de lastima y su alma de azul.
Tirado en el camino, con su lucha perdida alzada al hombro.
No me miró siquiera, solo susurraba
con el ayer
que en esos instantes era lo mas próximo e importante que tenía,
incluso aunque estuviera mas cerca y a punto de amanecer,
incluso aunque el sabía que yo estaba allí y sabía todo lo que tuve que pasar para hallarlo.


Fue entonces cuando lo supe, aunque para saberlo me tuviera que haber quitado el manto que me rodeaba y quedar desnuda allí en ese mundo insano, lleno de tormento y desesperación... aunque por hacerlo fui expuesta a ser vista por el protagonista de esta historia o por cualquier ser mas de aquel lejano mundo al que tanto odio.
El me vió... schophio'-warl-dein era un Skavens, una raza de malignos hombres rata que habita en el subsuelo del Viejo Mundo.

Roen las raíces de la civilización mientras forjan sus planes y se preparan para el día en que sus incontables hordas se arrojarán sobre la superficie de la Tierra.
Lo único que los mantiene alerta son las constantes luchas internas entre los clanes que componen la sociedad.
Me tomó de la mano fuerte y yo me dejé llevar... esperando que drizzt me salvara
pero drizzt no reaccionó,
no me miro,
no le importó.
Me apostó en victoria creyendose invencible..
pero falló.
ahora estaba yo allí en los brazos de ese ser inaceptable que seguramente era mas fuerte que él, y mas malo.

Schophio' vivía dos eras mas abajo que los demás era arcaico y sucio...
pero yo no chisté,
no grité,
no lloré.
Tan solo le sonrreí y le clave mis ojos -mi arma mas poderosa- leyendo su absurdo pensamiento.
-oh! Es hermosa y magica, además está …-

Creo que le gusté y aún más por ser la novia de su más temible agresor al que acababa de ganar una lucha que por poco duró 100 años.
Lo que pasó allí es una historia real, es parte de cómo empecé a alejarme de drizzt, pues duró tal vez 10 años humanos sumergido en sus pensamientos sentado allí, susurrando, amarrado al ayer que ya –en ese entonces- era tan lejano como el olvido al que habia sometido está historia.
Esos fueron los 10 años que viví con schophio’-warl-dein.
10 años en los que aprendió a obedecerme y a adorarme, a cambio de que yo, cantándole, lo mirara fijamente y le clavara mis ojos leyendole el pensamiento.
Dormí con el, pero nunca le dí un beso
En cambio él me enseño muchas cosas,
aprendí a eructar al ABC-dario.
Pero me cansé.
Y tuve que obligar a drizzt a que despertara y me fuera a buscar.

Lo visité día a día en sus sueños hasta que al fín me oyó.- como necesitan todos los hombres siempre de las mujeres para hacer las cosas-
Y mientras scophio’ dormía me fui… sin dejar rastro.
Drizzt nunca volvió a ser el mismo desde aquella vez, nunca más me obligó a adorarlo
Y se fue, dejandome aquí sola.

...
Ayer schophio’ vino por la noche.. y estuvimos cenando en la zona T, aprendió a ser un hombre rata mas decente de lo que lo volví.

Recordamos todos los momentos que vivimos
y hablamos de lo estúpido que fue drizzt,
luego eructamos juntos el abcdario… todos nos miraron,
-leí algunos pensamientos-
A veces los humanos piensan muchas cosas tontas… créanme.
A mi no me afecta.
Fue bueno revivir esos años con schophio', aunque no quiso quedarse -no le gusta mucho la luz-.
Cuando se iba le clave mis ojos y lo besé
Y adivinen que? -lei su mente-

Se que volverá…
Para llevarme.
servido por Anastasia
3 comentarios
compártelo